Loba, lobezna que amamantas romanos.
Corre, ven pronto, sécame las manos.

Que el lodo me inunda, romano a morir,
Que duermo en espinas sin ser un fakir.

Romano que goce de tu dulce pecho
procúrase el miedo del sueño en tu lecho.

Romanos que cuelgan de tus pezones,
babean tu cuerpo entre exclamaciones.

Yo rómulo y remo, Tu la dulce Loba,
que barre su entorno con su Loboescoba.

¡Que todo, mas limpio, siempre fue mejor,
cuando los romanos buscan el amor!