Tengo un hambre voraz de primaveras.
Siento el ansia de arder como un pañuelo rojo,
Enojado y crispado escupiendo cenizas,
Traicionado por el fuego. Quiero el calor
.
Del estomago lleno y del orujo, el aire
Alegre de las correderas en verano.
La luz que incide de abajo a arriba
En la muralla. El largo sentarse a la luz
.
Esperando. Que se marchiten el resto
De las cosas, yo solo quiero sol de playa
Y el viento profanado por Lorenzo.
Quiero recordar los nombres que tenían
.
Las cosas cuando era niño. Dadá estaba
Sobre mi lengua antes de los dos años
Y ya reposaba la pera de hacer respirar
No se qué dentro del culo. Quiero ser las fiestas
.
En la piscina, la luz de la piscina
En la noche. Ver todos y trágicamente
Los amaneceres que acontezcan
En todas las tierras. Quiero fundirme
.
Cual queso con el horizonte en la hamburguesa
Del océano. Ser ballena y el eco que viaja
Por las ondas, arrasando con respuestas
De delfines, devorados sin piedad
.
Por tiburones, que evaden la costa
Y evaden, por insatisfacción a los moluscos.
Quiero ser el molusco que flota sobre un plato
De comida en un restaurante caro donde te sientes,
.
Que abras tan bien la boca que me ensartes
Los dientes y me enjutes en las muelas
Y me engullas sin piedad para acabar
Cálidamente, en tu estomago dócil.
.
.
(dedicado a www.lacoctelera.com/dada

¡Muchas gracias Señor Malevosky!
Nunca nadie me había dedicado un poema, y menos uno que me gusta.
No sé de dónde eres, pero al menos en España se dice que "es de bien nacidos, ser agradecidos"
Algo se me ocurrirá para agradecértelo.
Gracias.