En tanto abrí los ojos sentí
que no había nadie la luz
del candil apagada salí
intuía que en la calle el sol
estaba haciendo estragos
sobre las hojas del otoño
nevadas en invierno en esta
la que vivo inmensidad
.
ahora entre beckett y Tolstoi
la sonata a Kreutzer siento
lo que las hojas esa mañana
catalana que salí en busca del sol

cuando uno lee algo y no puede más que sentir esa nieve (y su inmensidad)...tiene poco más que agregar...
un beso!
laura