Ay de los que conceden el don de la permanencia al miedo.
Atrapados estarán, eternamente.
Ay de quienes cierren sus ventanas, los postigos, los pestillos, y se arrinconen a llorar.
Atrapados estarán, eternamente.
Ay de quien alimenta a la bestia, de quien despierta a la bestia y la desposa.
Atrapado estará, eternamente.
Ay de quien abomina de la carne, de quien la festeja, para quien es todo.
Atrapado estará, eternamente.
Y ay de los que quieran apagar la luz del día y encender la luna eterna.
Atrapados estarán, por las mañanas.

Ay de ti.
Ay de mi.
Atrapados estaremos, eternamente.

De la avestruz,
el lemming,
los hiperbóreos.
Atrapados estarán eternamente.

Ay ay ay ay.
Eternamente.